OBJETOS. DIVIDIR Y AGREGAR _ CUATRIMESTRE DE PRIMAVERA
I. INTRODUCCIÓN AL CURSO Y DESCRIPCIÓN DEL CONTENIDO.

El trabajo del cuatrimestre de primavera tiene que conciliar la investigación espacial de la arquitectura como un objeto y su ajuste a un programa sencillo, residencial en la primera parte del curso y en la segunda contemplando la alternancia de los usos públicos con los privados. Con ello se pretende que los participantes en el curso conozcan la adecuación y la precisión de los límites que se establecen para proyectar cualquier arquitectura y su relación con la escala.
El curso consta de siete ejercicios que desarrollan tres conceptos básicos, la base de la arquitectura que se proponga entendida como un objeto, cuya síntesis es: construir, dividir y agregar. El primero de ellos, la producción de un “objeto personalizado”, sirve para introducir los problemas generales de la investigación y la exploración espacial que se van a desarrollar con más profundidad en los ejercicios siguientes. Se hace prioritaria, por tanto, la definición de la identidad, la escala, la medida, la adecuación funcional, la exploración espacial, y la definición formal, en el objeto que se propone, partiendo de la elección de las herramientas o los útiles del proyecto mas adecuados, o con acciones como transformar, reciclar, y fragmentar, entre otras. En este proceso hay que confrontar el valor objetivo de lo que se proyecta con nuestros usos y costumbres.
Bajo el título general de “dividir”, se agrupan tres ejercicios en los que se propone la construcción de un ámbito arquitectónico dentro de un volumen que no puede exceder de 100 m3 en los dos primeros ejercicios y de 200 m3 en el tercero. En estos ejercicios es relevante la definición, tanto en la planta como en la sección, y en cada caso y atendiendo a lo que se requiera, de las habitaciones, los espacios del tránsito, y los vacíos. En el proyecto se tendrán en cuenta los valores de la ocupación y la densidad del espacio resultante
El tercer concepto, “agregar” se desarrolla con otros tres ejercicios en los que se investigará sobre las formas de integrar un conjunto de programas públicos con otros privados. Se pretende que la arquitectura que se desarrolle pueda ser identificada como un “objeto conglomerado” que tiene la capacidad de integrar programas y espacios, como han señalado los arquitectos suizos Herzog y De Meuron. El valor de lo urbano debe formar parte del proceso de definición de esta arquitectura.
Se propone la construcción de una pieza o un conjunto de ellas, integrándolas con la arquitectura que se proyecte, resultado de una investigación espacial sobre los valores de la posición y la relación de cada una de las partes entre sí y con el conjunto. Para ello se propone un pequeño programa residencial y un programa más extenso con un carácter público o semipúblico en un ámbito urbano por definir. Las herramientas del proyecto necesarias en este caso pueden ser, entre otras tantas, la geometría, la posible construcción de sistemas y asociaciones formales y o funcionales o bien, la aplicación de los valores espaciales de cada una de las partes para definir el conjunto; en otras palabras, la forma como el resultado de la agregación y la posibilidad de su deformación, atendiendo a los valores del lugar y el contexto urbano.
II. PROGRAMA FUNCIONAL
OBJETO
Definición de un objeto personalizado con una o mas funciones. La estrategia puede ser la de reconvertir, transformar o reunir los fragmentos de otros objetos o bien plantear sistemas posibles de convivencia de dos o mas objetos alejándolos de sus funciones originales.
ESPACIO HABITACIONAL
Por habitación se entiende cualquier espacio, con independencia de su valor funcional, que sea o pueda ser segregado de otros. En este sentido, los enunciados, y en el número de habitaciones que se proponen, no distingue en su especialización funcional. También se requiere la definición del mobiliario y sus relaciones con las formas de uso y los espacios que lo contienen. Definición espacial de los límites y su relación con el programa que se proponga.
CONTIGÜIDAD DE DOS VIVIENDAS EN UN CONTEXTO URBANO.
Se estudiará la relación espacial en la planta y en la sección. Exploración de la definición espacial y material de esta arquitectura y su relación con el alzado. Estudio de las diversas formas de agrupación, la relación o la separación de las diversas partes que componen cada vivienda.
CONGLOMERADO DE USOS PÚBLICOS Y PRIVADOS. PROPUESTA URBANA.
Se propone la construcción de un programa complejo que haga compatible la convivencia de los usos propuestos, públicos, privados y semipúblicos. El edificio se situará en el entorno urbano del Paseo del Prado de Madrid en un solar próximo al nuevo edificio de la “Caixa” de los arquitectos suizos Herzog y De Meuron.
I. INTRODUCCIÓN AL CURSO Y DESCRIPCIÓN DEL CONTENIDO.

El trabajo del cuatrimestre de primavera tiene que conciliar la investigación espacial de la arquitectura como un objeto y su ajuste a un programa sencillo, residencial en la primera parte del curso y en la segunda contemplando la alternancia de los usos públicos con los privados. Con ello se pretende que los participantes en el curso conozcan la adecuación y la precisión de los límites que se establecen para proyectar cualquier arquitectura y su relación con la escala.
El curso consta de siete ejercicios que desarrollan tres conceptos básicos, la base de la arquitectura que se proponga entendida como un objeto, cuya síntesis es: construir, dividir y agregar. El primero de ellos, la producción de un “objeto personalizado”, sirve para introducir los problemas generales de la investigación y la exploración espacial que se van a desarrollar con más profundidad en los ejercicios siguientes. Se hace prioritaria, por tanto, la definición de la identidad, la escala, la medida, la adecuación funcional, la exploración espacial, y la definición formal, en el objeto que se propone, partiendo de la elección de las herramientas o los útiles del proyecto mas adecuados, o con acciones como transformar, reciclar, y fragmentar, entre otras. En este proceso hay que confrontar el valor objetivo de lo que se proyecta con nuestros usos y costumbres.
Bajo el título general de “dividir”, se agrupan tres ejercicios en los que se propone la construcción de un ámbito arquitectónico dentro de un volumen que no puede exceder de 100 m3 en los dos primeros ejercicios y de 200 m3 en el tercero. En estos ejercicios es relevante la definición, tanto en la planta como en la sección, y en cada caso y atendiendo a lo que se requiera, de las habitaciones, los espacios del tránsito, y los vacíos. En el proyecto se tendrán en cuenta los valores de la ocupación y la densidad del espacio resultante
El tercer concepto, “agregar” se desarrolla con otros tres ejercicios en los que se investigará sobre las formas de integrar un conjunto de programas públicos con otros privados. Se pretende que la arquitectura que se desarrolle pueda ser identificada como un “objeto conglomerado” que tiene la capacidad de integrar programas y espacios, como han señalado los arquitectos suizos Herzog y De Meuron. El valor de lo urbano debe formar parte del proceso de definición de esta arquitectura.
Se propone la construcción de una pieza o un conjunto de ellas, integrándolas con la arquitectura que se proyecte, resultado de una investigación espacial sobre los valores de la posición y la relación de cada una de las partes entre sí y con el conjunto. Para ello se propone un pequeño programa residencial y un programa más extenso con un carácter público o semipúblico en un ámbito urbano por definir. Las herramientas del proyecto necesarias en este caso pueden ser, entre otras tantas, la geometría, la posible construcción de sistemas y asociaciones formales y o funcionales o bien, la aplicación de los valores espaciales de cada una de las partes para definir el conjunto; en otras palabras, la forma como el resultado de la agregación y la posibilidad de su deformación, atendiendo a los valores del lugar y el contexto urbano.
II. PROGRAMA FUNCIONAL
OBJETO
Definición de un objeto personalizado con una o mas funciones. La estrategia puede ser la de reconvertir, transformar o reunir los fragmentos de otros objetos o bien plantear sistemas posibles de convivencia de dos o mas objetos alejándolos de sus funciones originales.
ESPACIO HABITACIONAL
Por habitación se entiende cualquier espacio, con independencia de su valor funcional, que sea o pueda ser segregado de otros. En este sentido, los enunciados, y en el número de habitaciones que se proponen, no distingue en su especialización funcional. También se requiere la definición del mobiliario y sus relaciones con las formas de uso y los espacios que lo contienen. Definición espacial de los límites y su relación con el programa que se proponga.
CONTIGÜIDAD DE DOS VIVIENDAS EN UN CONTEXTO URBANO.
Se estudiará la relación espacial en la planta y en la sección. Exploración de la definición espacial y material de esta arquitectura y su relación con el alzado. Estudio de las diversas formas de agrupación, la relación o la separación de las diversas partes que componen cada vivienda.
CONGLOMERADO DE USOS PÚBLICOS Y PRIVADOS. PROPUESTA URBANA.
Se propone la construcción de un programa complejo que haga compatible la convivencia de los usos propuestos, públicos, privados y semipúblicos. El edificio se situará en el entorno urbano del Paseo del Prado de Madrid en un solar próximo al nuevo edificio de la “Caixa” de los arquitectos suizos Herzog y De Meuron.






















